¿Está mi hijo preparado para dormir fuera de casa?

Los padres envían cada vez más a sus hijos a campamentos. Estas propuestas son muy populares, pudiendo resultar difícil encontrar disponibles sino se mira con tiempo.

Los niños disfrutan de esta actividad lejos de sus padres durante una o dos semanas. La experiencia siempre es gratificante para ellos. Aprenderán a ser tolerantes, convivir con personas que no conocen, harán amigos nuevos, compartirán habitación, juegos, actividades y tomarán decisiones conjuntamente.

¿Cómo saber si tu hijo está preparado para dormir varias noches fuera de su hogar? Hay algunas claves que pueden ayudarte.

1-Cuál es la edad adecuada.

Existen campamentos urbanos o colonias con cuatro o cinco años, durante el verano. Pero la edad mínima recomendable son los seis años, para campamentos de 24 horas y se duerme fuera de casa. A partir de aquí, se recomienda que cuanto antes mejor. Se desarrollarán su autonomía y sus capacidades sociales. Cada familia es diferente y para empezar no hay una edad exacta. Los hijos deben de estar preparados y a veces los padres también.

2-Escuchar a los hijos.

Si surgen cuestiones como preguntar sobre los campamentos de verano, si te cuentan que sus amigos del colegio van a ir y ellos también quieren. Puede que haya llegado el momento.

Una buena opción es hablar con ellos sobre lo que supone estar en un campamento. Para que los padres tengan una idea de si están preparados o no, deberían observar sus reacciones, escucharles y contestar a sus preguntas.

3-Valorar los campamentos de verano adecuados.

Se debe investigar las opciones y tomar una decisión después de visitarlos. El entorno y las actividades del campamento deben ser idóneas para su familia. Para aliviar los miedos que tenga el niño, la visita es un buen momento. Los padres deben asegurarse de que sus hijos están listos y hallar un campamento ajustado a las necesidades del niño. Se debe comprobar que el personal y las instalaciones son adecuadas. Deben de estar seguros de que están a cargo de personas preparadas y de confianza.

4-Qué aportan los campamentos de verano.

El asistir a campamentos, hace que la experiencia del niño se base en el crecimiento personal. Alejarse de sus padres crecerá la seguridad en sí mismo y su independencia. En este sentido los padres deben estar preparados para dejarles ir.

Al integrarse e involucrarse en actividades del campamentos, son ayudados por los monitores. Se hacen más tolerantes conviviendo con personas que no son de su entorno. Potenciándose así sus aptitudes sociales y capacidad de relacionarse. Aprendiendo también a trabajar en grupo y el valor de cooperar.

5-No presionar a los niños

Si tus hijos rechazan los campamentos de verano, puedes descubrir sus preocupaciones al respecto. Como echar de menos la casa o se quieren volver antes. El personal está preparado para lidiar con estos conflictos iniciales. Para quitarles los miedos, pueden hablar con padres e hijos para disipar los miedos. La añoranza dura uno o dos días. Lloran una semana después al echar de menos a los amigos del campamento.

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