LOS NIÑOS QUE SI PUEDEN

LOS NIÑOS  “SI PUEDEN” CAMBIAR  EL MUNDO HOY

Los niños “si pueden” cambiar el mundo, si les dejamos ser niños.

“SI PUEDEN” jugar, cantar, saltar, hablar y pensar. Los niños son felices  cuando juegan en libertad.  En un entorno natural, al aire libre se expresan, crean, saltan y se sienten capaces de todo.

La promesa que hace Kiran en el video es You can.  Es la misma que les queremos hacer en la Granja Escuela Baratze .

Campamentos de verano en Baratze

Esta  es nuestra promesa para este verano a cada niño. Decirles “QUE SI PUEDEN”, que pueden ser creativos. Que pueden jugar, que pueden cambiar el mundo HOY. No cuando tengan 18 años.

En la Naturaleza los niños aprenden a ser empáticos;  aprenden a amarla, quererla y valorarla. En Baratze también aprenden a querer a los demás, a compartir. Es una consecuencia de que ellos se sientan seguros y queridos también. En nuestra casa están en su casa y no son un número, tienen un nombre y son únicos.

Este verano en nuestros campamentos haremos muchas actividades. Practicaremos inglés y euskera y un sin fin de cosas. Sin lugar a dudas, de todas ellas, la única realmente importante es que cada niño sea feliz y desarrolle con libertad sus habilidades.  Va a descubrir en la Naturaleza un montón de tesoros ocultos y se asombrará con cada uno. También encontrará en cada niño o niña un amigo o amiga. Que descubra en sus educadores, o sea, en nosotros, ese adulto que le da seguridad, cariño y comprensión, mientras le muestra todo lo que tiene a su alcance. Somos sus acompañantes en esta apasionante aventura del descubrimiento.

Esta todo preparado para acogerles este verano y para que su estancia en nuestra casa deje un recuerdo imborrable en sus vidas. Les esperamos con mucha ilusión y alegría.

Os adjunto un enlace a la página de Design for change,  es un proyecto  que supone innovación, valores e inteligencias múltiples.

 

los niños

CAMPAMENTOS Y DEPORTE AL AIRE LIBRE

Campamentos en Baratze: Deporte y Naturaleza

Beneficios del padel, del deporte de aventura y acuáticos

El deporte visto como actividad física y juego al aire libre, trae consigo grandes beneficios. En primer lugar físicos, pero también psicológicos para la salud de los niños.  También desarrollan la inteligencia cinético-corporal,  por lo que contribuye enormemente, según la neurociencia, al desarrollo cerebral. Parece que interviene en el desarrollo de partes del cerebro que tienen que ver con otras inteligencias. Por ejemplo, les enseña a secuenciar, entre otras cosas.  Especialmente relevante en este sentido es  el video de David Bueno.

Para empezar, ya hemos explicado en este blog anteriormente, los beneficios del deporte.  Por consiguiente, ahora resaltaremos los beneficios del deporte en la naturaleza, que en los campamentos de verano en Baratze van a tener la oportunidad de practicar.

Beneficios del deporte en la naturaleza

Son tres los principales beneficios que ofrece la propia naturaleza al practicar ejercicio en ella. Beneficios físicos, psicológicos y sociales.

  • Beneficios físicos: La práctica de deportes al aire libre permite una gran eliminación de toxinas que encontramos a diario en las zonas urbanas. Esto permite hacer una limpieza de pulmones y la re-oxigenación de la sangre.
  • Además, los músculos, los huesos y el propio cuerpo sufren menos en una superficie que sea más irregular frente a una regular.
  • Beneficios psicológicos: La naturaleza y los espacios abiertos ofrecen una liberación de presión y de estrés. Lo que ofrece la propia naturaleza permite liberar la mente dejando un espacio para disfrutar de la libertad y tranquilidad del momento.
  • Beneficios sociales: El deporte en la naturaleza une a las personas. El moverte en un ambiente al que no estás acostumbrado te animará a conocer a diferentes personas y así entablar relaciones nuevas compartiendo actividades.

  3 Actividades deportivas que se realizan en los campamentos de Baratze

  • PADEL: desarrolla muchísimo la coordinación, la psicomotricidad y el equilibrio. Por lo tanto, contribuye enormemente al autocontrol de las reacciones emocionales y ofrece una sensación de bienestar enorme. Sobre todo, al darse cuenta de que cualquiera puede practicarlo porque no requiere de una condición física especial.
  • DEPORTES DE AVENTURA: En el bosque de aventura en los árboles de MendexaPark. Con esta nueva actividad, se pretende trabajar la destreza y habilidades de los más pequeños. Además se les enseña la inteligencia naturalista. Aprenden a desenvolverse en un ambiente natural, y gracias a esto la capacidad de orientarse mejor será excelente.También serán capaces de colaborar entre ellos y salir del paso en alguna situación que asuma una mínima dificultad.
  • DEPORTES ACUÁTICOS: Canoas, BigSUP, Stand Up padel o Surf. Los realizarán en el marco incomparable de la marisma de Urdaibai. Tendrán la oportunidad de bajar la ría en canoa, por ejemplo.

 

CONTACTO CON LA NATURALEZA

EL CONTACTO CON LA NATURALEZA ES UNA FUENTE DE BIENESTAR

Todas las metodologías innovadoras en materia de educación, recomiendan  el contacto con la naturaleza. Es algo fundamental para el desarrollo de un niño sano y feliz.

Es una oportunidad que tienen los niños de las zonas rurales. Por contra, es inaccesible para  la gran mayoría de los niños de nuestro entorno. Nuestros niños viven rodeados de asfalto. Además,  se pasan el 90% de sus horas ocupados en un aula cerrada.  ¿Qué hacen en su tiempo libre?  Pues se limitan a jugar con móviles, tablets, play station, etc…

No pueden salir a la calle a jugar. Por lo que no  tienen oportunidad de aprender a jugar en libertad.

contacto con la naturaleza

Aprender jugando

En  la Granja Escuela Baratze, somos conscientes de ello. Por eso creemos que podemos ofrecer a esos niños el contacto con la Naturaleza, que en su vida diaria no pueden tener. A través de las estancias con el colegio y los campamentos de verano , aprenden y disfrutan de todo lo que la Naturaleza les puede ofrecer. Este contacto no solo es recomendable, !es imprescindible!  para el desarrollo de un niño sano y feliz.

El contacto con la naturaleza fomenta la creatividad.

El entusiasmo y asombro por cada descubrimiento y el juego espontáneo son imprescindibles para el desarrollo de todas las capacidades de nuestro cerebro.

Con respecto a su inteligencia emocional

Les ayuda a ganar confianza en si mismos y en su entorno y superar los miedos. A alcanzar vínculos con el resto de seres vivos y con  el ciclo de la vida.

Las actividades desarrolladas en la infancia y adolescencia influyen de una manera notable en su futuro como adultos.  Los sentimientos de pertenencia y responsabilidad respecto al medio no se pueden adquirir de adulto, porque se ha perdido esa capacidad de asombro.

Niños biofóbicos

Analizando el libro de Freire,  se observa la necesidad no solo de acercarse a entornos verdes, sino de que la naturaleza esté presente en nuestros espacios cotidianos.  Estamos educando niños biofóbicos.  También comenta que los programas de  colaboración con agricultores o granjas deberían estar más extendidos. Dice en su libro que es responsabilidad de toda la comunidad educativa incentivar estas actividades, pues suponen lugares de aprendizaje interdisciplinar. En ellos  los niños observan la procedencia de los alimentos, la influencia de las estaciones y otras realidades que les son ajenas y que pueden favorecer el desarrollo de competencias científicas y lingüísticas.

Dice Freire que ” El compromiso y el respeto por el medio ambiente son actitudes que se adquieren principalmente en la infancia. Pero no a través de la información, sino desde una relación cercana y positiva con el entorno”

Los niños necesitan experiencias interpersonales reales, necesitan “tocar un conejo”, no pintarlo en una ficha. Necesitan ver y oler y escuchar la granja o los pájaros.

Para hablar sobre la importancia de educar en el asombro os recomiendo este artículo de Catherine L´Ecuyer EDUCAR EN EL ASOMBRO

EDUCAR EN LA NATURALEZA

La Naturaleza y  el bienestar de los niños

baratze-naturalezaEn La Granja Escuela Baratze somos conscientes de los grandes beneficios que aporta la Naturaleza para el desarrollo , la salud y el bienestar de los niños.

Los niños sienten un amor innato por el medio natural, por los seres vivos. Es un sentimiento que vamos perdiendo con la edad, pero que forma parte de nuestra identidad.  Quién la ama no necesita lecciones de respeto por ella, es intrínseco a nuestra naturaleza respetar todo aquello que amamos.

Un contacto regular con la Naturaleza,  lleva a los niños y niñas, mediante el juego y la contemplación de lo que ocurre a su alrededor, a amarla porque aprende a conocerla.

¿Qué beneficios aporta la naturaleza al bienestar de los niños?

Sería imposible en-numerar todos los beneficios que aporta, pero sí los más evidentes. En la Granja Escuela Baratze los niños y niñas viven en un entorno libre y se manifiestan tal cual son. Son únicos y cada uno se expresa y aprende a su ritmo, sin prisas y con serenidad.

  • En un entorno natural los niños desarrollan de una manera innata  su motricidad (Inteligencia cinético-corporal)
  • Desarrollan la creatividad (inteligencia visual-espacial)
  • la capacidad de observación, de abrir sus sentidos a todo lo que les rodea, aprenden a amarlo (inteligencia naturalista)
  • También se ha demostrado que es fundamental en el desarrollo del lenguaje (Inteligencia lingüística)
  • Y por supuesto las habilidades emocionales: la empatía, la atención, el ser conscientes de si mismos y de lo que les rodea, sus sentimientos afloran con naturalidad.

Prestando atención, los niños encuentran fascinante observar a los animalillos del bosque, a los pájaros en sus nidos, el olor de la tierra mojada, los colores de la primavera o del otoño. Es un mundo fascinante para ellos que les aporta serenidad y un montón de sensaciones a las que no están acostumbrados, pero que les hace sentirse bien.

Aquí tenéis un enlace a un video Heike Freire sobre educar en la naturaleza y sus beneficios.7 pasos para educar en verde

La naturaleza es generosa con ellos y ellos se sienten felices. ¿No es eso lo más importante para  el bienestar y la salud de los niños?

En nuestra revista digital: Aprender jugando/jolasten ikasi, tenéis varios artículos sobre las inteligencias múltiples y la educación, así como recursos.

HOWARD GARDNER SOBRE EXPERIENCIAS POSITIVAS Y NEGATIVAS

 

Experiencias transformadoras: positivas y negativas

En la Granja escuela Baratze  consideramos  que el aprendizaje debe ser significativo;  es  una de nuestras líneas pedagógicas básicas y  para ello las experiencias que viven los niños allí deben ser para ellos transformadora, un recuerdo imborrable y positivo. En su página oficial Howard Gardner ha hablado sobre este tema.   Tenéis el original en inglés en: HOWARD GARDENER WEB

El comenta que es ciertamente razonable que la educación fomente experiencias transformadoras. Es escéptico ante cualquier programa educativo, ya sea en preescolar o en clases para adultos, que no busque producir tales experiencias. Para estar seguro, la transformación no puede ser garantizada. Además, puede haber falsos positivos y pone una ejemplo : uno piensa que el viaje a Europa con los amigos fue transformador, pero en realidad desaparece de la memoria con muy poco rastro. Y puede haber falsos negativos: uno toma un curso en historia del arte y le da una calificación baja. Pero más tarde en la vida, uno ve  con gratitud el conocimiento y las habilidades del curso a medida que uno comienza a recolectar o incluso a hacer dibujos.

En su propio caso, durante sus años como estudiante de posgrado en Harvard, comenta dos experiencias que, al menos en retrospectiva, demostraron haber sido bastante transformadoras. Una fue decididamente negativa y la otra claramente positiva. Estas son sus palabras:

Experiencia negativa:

“Las malas noticias primero. Como estudiante graduado principiante en psicología del desarrollo, se me requirió tomar un curso de psicología social. El curso fue impartido por dos jóvenes instructores: Stanley Milgram, un experto en el estudio experimental y la manipulación del comportamiento humano, y Thomas Pettigrew, un experto en la naturaleza y las fuentes de los prejuicios. Cada semana, alrededor de 15 estudiantes de posgrado leían textos clave y luego se sentaban alrededor de una mesa y discutían las lecturas de manera crítica. Tomé el curso unos años después de que Milgram publicara sus pioneros estudios sobre “obediencia a la autoridad”. Una semana, leímos y discutimos un artículo clave sobre un asombroso punto – en contra de lo que la  abrumadora mayoría de los psiquiatras habían pronosticado diciendo que la mayoría de los sujetos norteamericanos lanzarían una poderosa descarga eléctrica a otro individuo simplemente porque un hombre que llevaba una chaqueta de laboratorio les había dado las instrucciones.

En el transcurso de la discusión, hice algunas observaciones críticas sobre el experimento. Desearía poder recordar su sustancia; Recuerdo que eran comentarios bastante razonables, y creo que los presenté de una forma educada o al menos no polémica. Lo que sucedió, cincuenta años después del evento, todavía me da escalofríos. Durante varios minutos, Milgram me atacó brutalmente, diciendo que estaba intentando arruinarlo, destruir su carrera, socavar los experimentos de psicología social y hacer explotar el campo de la psicología social. Ninguno de estos comentarios fue imparcial; de hecho, los llamaría paranoicos. Lo que sucedió después fue aún peor. Ni una sola persona en la sala -ni mis compañeros estudiantes, ni el otro miembro de la facultad- se pusieron en mi defensa de ninguna manera. Más bien, como una explosión repentina y única, el episodio pasó y continuamos con otros comentarios sobre otras lecturas. Solo después de la sesión mis compañeros de clase y el otro profesor vinieron a hablar conmigo y, en efecto, me pidieron disculpas por la explosión implícita de Milgram. Yo Estaba demasiado atónito para preguntarles por qué y, de hecho, procuré suprimir y desterrar, la experiencia por completo de mi mente.

 

Pero, de hecho, ocurrió lo contrario. Aprendí lecciones inestimables de la experiencia, que han permanecido conmigo hasta el día de hoy. Primero, puedes ser atacado por una figura de autoridad, y no hay nada que puedas hacer al respecto en ese momento. En segundo lugar, no esperes que te defiendan, incluso las personas que lo saben mejor. Tres, continúa expresando tu opinión, pero esfuérzate por hacerlo de la manera menos confrontativa posible. Y, si cruzas una línea, discúlpate.

 

Pueden preguntarse qué pasó, en un pequeño departamento académico, entre Milgram y yo. Nunca discutimos el evento. Manteníamos una relación  tradicional entre el estudiante y la facultad, e incluso leyó y comentó algunos de mis trabajos. Y luego, mucho después de graduarme, tuvimos algunos contactos profesionales. Milgram murió a una edad muy temprana; fue una gran pérdida (al igual que para su familia y amigos) y hace tiempo que lo he perdonado, aunque nunca lo he olvidado.”

Experiencia positiva

Como estudiante graduado, fui miembro fundador de Harvard Project Zero, un grupo de investigación en educación que felizmente sobrevive hasta hoy, cincuenta años después. Project Zero fue dirigido inicialmente por Nelson Goodman, un filósofo eminente que estaba particularmente interesado en la naturaleza de diferentes tipos de símbolos, incluidos los de las artes. (Con David Perkins, codirigí Project Zero desde 1972-2000).

Goodman y yo nos acercamos bastante, e incluso colaboramos en proyectos: él como un filósofo experimentado, yo como un psicólogo en ciernes. Ambos estábamos interesados ​​en cómo se entienden y procesan los diferentes tipos de símbolos, por ejemplo, para usar el lenguaje de Susanne Langer, cómo los seres humanos procesan el lenguaje escrito y hablado en comparación con la forma en que procesamos las artes visuales o la danza.

En ese momento, se conocían los estudios de las funciones de las dos mitades del cerebro, debido principalmente a los procedimientos experimentales mediante los cuales uno puede enviar estímulos solo al hemisferio izquierdo o derecho. Tanto Goodman como yo nos preguntamos si la diferencia entre el lenguaje (y lo que a menudo se llama un símbolo discursivo) y la representación (lo que a menudo se llama un símbolo de presentación) podrían ser respetados (¡respectivamente!) por los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, dando así una base “material” para una distinción importante para filósofos y psicólogos.

Dió la casualidad de que Norman Geschwind, un neurólogo joven y brillante que trabajaba en Boston, había estado estudiando este tema: trastornos de funciones corticales superiores con pacientes con daño cerebral. Posiblemente con mi ayuda, Goodman invitó a Geschwind a hablar con nuestro pequeño grupo de investigación, y luego lo alojó en un pequeño edificio en Prescott Street en Cambridge.

Al igual que con el episodio de Milgram, no recuerdo los detalles de la presentación de Geschwind, aunque sin duda podría inventar uno convincentemente porque lo escuché dar una conferencia al menos 100 veces en los siguientes quince años. Pero como una persona interesada en el arte (entonces el enfoque principal del Proyecto Zero), me fascinó saber que los artistas famosos habían sido estudiados después de haber sufrido daños en sus cerebros, y lo que podían hacer a pesar de que sus capacidades  se habían deteriorado, reveló información importante sobre el arte. Entonces, por ejemplo, un famoso compositor había sufrido daños en ciertas áreas del hemisferio izquierdo; ya no podía hablar, pero aún podía componer. En contraste, un pintor eminente con daño a ciertas áreas del hemisferio derecho todavía podía hablar sobre sus dibujos, pero las configuraciones espaciales estaban muy distorsionadas.

Estos hallazgos no solo fueron fascinantes y contraintuitivos. Me di cuenta de que un estudio del cerebro -y particularmente de la patología cortical- podría contener respuestas a preguntas sobre la naturaleza y la organización del arte. Estas fueron preguntas que me habían perseguido, pero que hasta ahora me había faltado tanto estudiar.

No mucho tiempo después, tomé una de las decisiones más importantes de mi entonces joven vida estudiante. En lugar de seguir trabajando en psicología del desarrollo y buscar un trabajo docente, en su lugar buscaría hacer un trabajo posdoctoral en neuropsicología con Norman Geschwind. Él tuvo la amabilidad de estar de acuerdo. Hice una beca posdoctoral de tres años bajo su dirección, y nos convertimos en colegas y amigos hasta su prematura muerte en 1984, cuando él, como Milgram, todavía estaba en la flor de la vida.

Tengo otro recuerdo más de la visita de Geschwind al Proyecto Zero. Estaba programado para hablar por la tarde. Tuve que volver a casa después de la charla formal porque recientemente me había convertido en padre y quería estar con mi esposa y mi hija. Pero después de la cena, volví al Proyecto Zero, y lo que había comenzado como un seminario estándar seguía avanzando hasta bien entrada la noche.

Conclusión

Dice  en su escrito que no puede sacar conclusiones profundas de estos dos ejemplos: uno de muy corta duración pero con consecuencias personales a largo plazo, y el otro algo más prolongado y con consecuencias académicas muy importantes.

Pero sí puede decirles a todos los estudiantes, de cualquier edad, que siempre deben estar abiertos a esas experiencias que cambian la vida y tratar de darles la oportunidad más positiva posible. Y quiere decir a cada maestro, como escribió Henry Adams memorablemente: “Un maestro puede afectar la eternidad; él nunca puede decir dónde se detiene su influencia “.